Mari Carmen y Soledad Bilbatúa, nacieron en el seno de una familia socialista y católica. El fusilamiento del padre, el diputado Antonio Bilbatúa Zubeldía en Vigo el 27 de Agosto de 1936 marca para siempre el destino de esta familia con 5 hijos. Lele en ese momento era apenas una niña de 2 años. Fue esta última la que de manera casi espontánea, aceptó la Fe Baha’í con apenas 15 años. Ella relata que tuvo que pedir permiso a su madre que se mostró reticente. Los Bilbatúa aun vivían bajo el miedo a las posibles represalias en los primeros años de la posguerra. Pese a ello, Lele recibió el consentimiento. Le recordó a su madre que su padre siempre quiso educarlas en libertad.

Muy al contrario que su hermana, a Marichu le costó “convertirse”. Formaba parte de Acción Católica y era de “comunión diaria”. Sin embargo no encontraba respuestas a sus múltiples dudas existenciales, dudas que fueron diluyéndose con el estudio de los principios de Bahá’u’lláh, Fundador de la Fe Bahá’í.

Actualmente (Abril 2019) ambas hermanas viven juntas en la sierra madrileña. Son las únicas supervivientes de los cinco hermanos.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *